• 2015 el petróleo cerró el año con una caída del 67,5% desde los máximos de 2014
  • 2016 no empezó mucho mejor, sin embargo, desde que en enero tocó sus mínimos de 12 años, el Brent, barril de referencia en Europa, ha resucitado, con un rebote del 43%. 

Después de que el ministro de Energía de Qatar -también presidente de la OPEP-, haya confirmado que la organización y otros exportadores se reunirán el 17 de abril para estudiar congelar la producción -el crudo reaccionó llegando a subir en la sesión de este miércoles un 4,2%-,  las expectativas mejoraron.

Los expertos creen que el precio del petróleo debe subir en los próximos años y, por fin, han comenzado a mejorar las perspectivas de ganancias del sector.

«Nuestra valoración apunta, con elevada convicción, hacia un precio a medio plazo (unos 5 años) claramente por encima del actual. La senda hasta entonces está plagada de incógnitas, aunque lo más probable es que la recuperación ya sea perceptible antes de acabar este año», señalan desde CaixaBank.

Por su parte, el equipo de materias primas de Carmignac señala al oro negro como su materia prima más alcista para este año.

El consenso espera que las 30 mayores petroleras del Viejo Continente ganen en 2017 casi 78.500 millones, un 1,3% más de lo que esperaban hace un mes y un 50% más de lo previsto para este año. De cara a 2018, en los últimos 30 días han mejorado sus perspectivas un 3% y creen que el segmento ganará cerca de 94.000 millones, un 20% superior a lo esperado para 2017.

En medio del terremoto que han tenido que superar las compañías del sector también ha surgido una oportunidad para reducir el gasto. Según los cálculos de UBS, el Capex (inversión en bienes de capital) de 2016 disminuirá un 44% con respecto a 2014, o lo que es lo mismo, pasará de casi 680.000 millones de dólares a aproximadamente 380.000 millones:

«Hay una oportunidad real de que la industria se ayude a sí misma. Los costes de la cadena logística han caído significativamente y las compañías están examinando proyectos coherentes que lograrían mejoras», explican desde el banco suizo a la vez que recalcan que «los índices de costes sugieren que en proyectos similares se podría lograr un ahorro del 25% con respecto a 2014».

En este mismo sentido, desde Citi explican que después de las presentaciones de las cuentas del cuarto trimestre de 2015, se percibe que todas las compañías «han visto la necesidad de realizar ajustes». «Creemos que los planes ideados por las compañías pueden generar una expansión de la rentabilidad sobre el capital (ROE) significativa durante los próximos tres años», apuntan desde la entidad americana. Según los datos del consenso recogido por FactSet, el ROE de las 30 mayores firmas europeas de la industria pasaría del 5,5% de 2015 al 11,5% en 2018.

En este contexto, el breakeven -el punto en el que empiezan a ganar dinero- de las petroleras mejorará sensiblemente durante los próximos años.

Según Jefferies, «el sector ha reaccionado de manera agresiva a los precios del petróleo y creemos que el precio al que llegarán al breakeven en 2016 se situaría en los 57 dólares por barril».

En Citi calculan que en 2014 el petróleo tenía que estar, de media, en los 135 dólares para que las grandes compañías pudiesen cubrir los dividendos en efectivo antes de los movimientos de capital circulante y las desinversiones. Ahora, creen que en 2017 estará por debajo de los 60 dólares por barril.

«A día de hoy, las compañías están subrayando un progreso significativo en susbreakeven a través de mejoras en la perforación, en el fracking y la técnica del mismo, así como la alta calidad de las torres de perforación y de los equipos», apuntan desde el último informe de Exane BNP Paribas.

 

Fuente: eleconomista.es