La Reserva del Banco de Australia o RBA dejó los tipos de interés en niveles de mínimos históricos, en una decisión ampliamente esperada, aunque advirtió que supervisaría «cuidadosamente» las tendencias de la deuda inmobiliaria mientras se dispara el mercado de la vivienda.

Reiteró asimismo su compromiso de seguir aplicando una política monetaria acomodaticia durante todo el tiempo que sea necesario con el fin de ir reduciendo el desempleo e impulsar la inflación, remarcando que los tipos se mantendrán en el 0,1% hasta al menos 2024.

Esta política ultralaxa ha contribuido a que el mercado inmobiliario del país se haya expandido en marzo al ritmo más rápido de las últimas tres décadas.