El oro perdió fuerza de cara a fin de año luego de quebrar una línea de tendencia alcista que había ofrecido soporte a principios de noviembre.

El cierre de los dos últimos días confirmó el quiebre (que para que sea completo se necesitaría que la cotización cierra la semana por debajo de $1.700). Esto le quita fuerza alcista y llama a estar alerta a una corrección bajista.

El primer objetivo que asoma es $1.675, nivel que se ubica apenas por encima de $1,670 que es el próximo soporte relevante. De seguir, el siguiente se ubica en $1.645.

El panorama bajista que se estaría confirmando, va acompañado además de la continuidad del canal lateral que se puede ver en el gráfico semanal, que deja determinadas dos zonas relevantes: $1.800 y $1.525, que son los límites, superior e inferior respectivamente.