El resultado electoral en Italia y los decepcionantes datos económicos han traído de vuelta la mención “crisis de la Eurozona” a la primera plana. La tranquilidad parece no ser el estado natural de la región, ni por el lado económico, ni por el lado político.

Banco Central Europeo. El BCE se encontraba en modo de ver y esperar luego de las medidas implementadas el año pasado con las megainyecciones de liquidez; de hecho había comenzado a cobrarlas. Si bien por ahora sigue la calma, las presiones para una rebaja de tasas u otro tipo de medidas irán en aumento, creciendo junto con la tasa de datos económicos decepcionantes. Esto podría no solamente traer discusiones en el BCE sino tal vez tensiones políticas en la región.

Política. Las posibles tensiones son una probabilidad. La realidad es que la política poco hace por ayudar en la región y sobre todo en los países más involucrados. No se trata aquí de Grecia, que es una economía que puede caer, sino que se trata de España e Italia que son países con un peso mayor. En España saltaron escándalos de corrupción mientras que en Italia los resultados electorales trajeron enorme incertidumbre y podrían minar desde el comienzo la fortaleza del próximo gobierno.

Economía. Habían surgido hacia fines del 2012 algunas señales alentadoras pero duraron poco. Los últimos datos conocidos siguen mostrando a la región estancada, salvo por algunos países.

Lo anterior sirve para explicar el cese del rally del euro en el mercado junto con el retroceso actual que está experimentando desde el aspecto fundamental. Solamente ha logrado mantenerse contra la libra (la peor moneda en lo que va del 2013).