El jueves el Banco Central Europeo (BCE) decidirá sobre política monetaria. Hay expectativa en que podría anunciar una rebaja en la tasa de interés de referencia hacia un nuevo mínimo histórico. De todas formas, no se esperan grandes estímulos para la economía de la medida, por lo que podrían anunciar nuevas.

Con las tasas de interés por el piso y el mercado de bonos con buena salud el BCE se encuentra en la encrucijada de bajar o no más la tasa de interés. Seguro habrá quienes pidan que así actúe, pero aún haciéndolo, el impacto de dicha medida no se espera que tenga influencia significativa en la economía, ya que las tasas ya se encuentran en niveles bajos y el problema del mercado de créditos pasa en gran medida por una escasez de demanda.

Si quiere razones el BCE, las tienen para bajar o para mantener las tasas.

El impacto sobre el mercado de títulos públicos (de la posible acción del BCE) ya se está sintiendo con la caída en los costos de endeudamiento de países como Italia y España. Por ahora, este es el efecto más positivo que ha hecho que ninguno de los países grandes haya tenido que ir a la puerta del BCE ha pedir que se aplique el denominado OMT, es decir, compras de títulos a pedido y bajo ciertas circunstancias.

La poca probabilidad de que un recorte de tasas impulse a la economía hace que no haya que descartar medidas extras; como ser ciertas facilidades de préstamos que tengan destino final incrementar el crédito a empresas o cuestiones por el estilo. Pero la aplicación de estos no sería tan fácil como en el Reino Unido, ya que en cada país la situación de los bancos, las empresas y los gobiernos es distinta. De todas formas, hay que considerar que un anuncio así pueda surgir.

Draghi bajo presión

¿Qué pasará con el euro?

Si no hay una rebaja de tasas, el euro debería de impulsarse tras conocerse la decisión, por factores naturales. El rally podría ser significativo, hasta que vuelva a pesar sobre la cotización los reportes económicos.

Si hay una rebaja de tasas se vendría una caída en la cotización. Esto dependerá de la magnitud de la rebaja y de las tasas que afecte. La debilidad podría durar como lo fue la última vez que se rebajaron o menos tiempo.

Por otro lado, si las acciones del BCE impulsan optimismo entonces el retroceso del euro podría ser limitado o incluso favorecerlo, impulsándolo.

Si se llegarán a anunciar medidas extraordinarias, los efectos no serán claros. Dependerán de la magnitud de la medida y de como el mercado las interprete.

Es difícil prever que pueda pasar con el euro, más aún cuando el mercado va descontando ciertos eventos y cuando se trata de algo que generara mucha especulación y alta expectativa.

Si está claro es que la presión sobre los funcionarios del BCE por parte del mercado ha alcanzado altos niveles y las bolsas castigarán al banco central si no rebaja las tasas o no hace ningún anuncio. ¿Soportará Draghi y particularmente los funcionarios alemanes una caída en las bolsas o una suba del euro?