• Anuncia el fin de la deflación y el control de los tipos de interés en negativo

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Horas antes de que la Fed pronunciase su veredicto, el Banco de Japón anunció ciertos cambios en su política monetaria con el solo objetivo de evitar la caída de los tipos de interés a largo plazo. La noticia fue interpretada por muchos analistas como el guión a seguir por el resto de banqueros centrales, incluido el BCE, y que restaría de manera definitiva presión a los márgenes de bancos y aseguradoras.

El BoJ mantendrá estable la cantidad de su particular QE -presente desde 2013- en los 80 billones de yenes (unos 700.000 millones de euros), introduciendo el concepto del «control de la curva de tipos», con el objetivo de situar el bono a diez años nipón en una rentabilidad cercana al 0%.

Tras conocer la decisión del banco central, la deuda japonesa con vencimiento a una década abandonó momentáneamente su rentabilidad negativa, en la que pervive desde el pasado mes de febrero tras la última intervención del BoJ en el mercado. Fue en ese mes cuando rebajó hasta el -0,1% las tasas de interés, provocando una violento movimiento de su deuda hasta el terreno negativo. Ayer cerró en el -0,027% -ver gráfico-.

Además, el organismo presidido por Haruhiko Kuroda anunció que el país ha abandonado la deflación crónica en la que vive su economía desde la década de 1990 y en la que había vuelto a incurrir de manera continuada desde marzo de este año. Su objetivo será lograr una inflación estable en el entorno del 2% «tan pronto como sea posible», declaró el gobernador. Susan Joho, economista de Julius Baer, reconoce la importancia de esta frase que «ha venido a sustituir a los dos años de horizonte» que se fijaba hasta ahora el BoJ para lograr este aumento de los precios.

La banca respira

El sector financiero nipón rebotó un 4,3% a lo largo de la sesión de ayer, en la antesala de lo que luego sucedería en Europa. Pero ¿por qué? Básicamente, porque lo que busca Kuroda es dar cierto empujón a fondos de pensiones y aseguradoras restando presión sobre sus márgenes y, por ende, al sector financiero, golpeado por los tipos en negativo.

Aunque no sólo fue una buena noticia para la banca. El BoJ también cambiará su foco de inversión hacia fondos que dan un mayor peso al índice Topix en detrimento de aquellos centrados en el Nikkei. «Es un cambio positivo ya que la estrategia anterior orientada al Nikkei estaba muy sesgada hacia un reducido número de títulos de gran capitalización», sostienen desde Fidelity. Y hace, además, de su bolsa «una opción atractiva», afirman desde BNY Mellon AM, ya que «está abandonando un periodo de contracción por otro de expansión».

El yen, que se fortaleció momentáneamente frente al dólar, debería estabilizar su cambio -también con el euro-, dicen los expertos.

Fuente: eleconomista.es