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Al Banco Central Europeo (BCE) le preocupa una indebida comercialización de productos por parte de la banca en dos vertientes: ofertas complejas donde asuman riesgos excesivos buscando ganar rentabilidad y malas colocaciones a clientes, por los elevados costes reputacionales e, incluso, indemnizatorios que eso puede acarrear cuando derivan en demandas judiciales.

La directora general adjunta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del BCE, Margarita Delgado, desveló ayer que el organismo ha comenzado a apreciar que algunas entidades se han metido en «productos difíciles, complejos o poco controlados» buscando mejorar sus maltrechos resultados. «Son nichos de productos que ofrecen una gran rentabilidad, con un elevado riesgo, y para nosotros es una fuente de preocupación», reconoció en unas jornadas sobre La banca cooperativa organizadas por Cajamar. Y al mismo tiempo subrayó el riesgo de conducta, «reputacional y legal» que conllevan las malas prácticas.

«En España tenemos una idiosincrasia de riesgo de conducta. Entidades muy grandes también han tenido una repercusión muy elevada en las cuentas de resultados en los últimos años y entendemos que, en algunas entidades, van a seguir teniéndola en años venideros», explicó. Aunque no se refirió directamente y sí precisó que la preocupación es, en general, en la banca europea que el MUS escruta, su aviso recordó los problemas generados con la colocación masiva de las participaciones preferentes entre pequeños ahorradores desconocedores de los riesgos que asumían. Prácticas que, alertó, son «un poco binarias: es o cero o cien. Difícil de predecir, es difícil de provisionar, pero cuando llega el impacto es directo en los resultados».

Otro ejemplo, al que tampoco aludió, serían las cláusulas suelo, cuyo coste para la banca oscilará entre los 5.000 y 7.600 millones, en función de que deban devolver el dinero cobrado de más a partir de mayo de 2013 o desde la firma de cada hipoteca. Para evitar estos errores demandó a las entidades tener «mucho cuidado», ser «muy responsables» en el análisis del producto y el potencial riesgo legal.

El BCE está analizando las mejores prácticas para librar los balances bancarios de esos activos, que no generan beneficio y consumen recursos, cuanto antes, si bien Delgado admitió que es consciente de que el problema «no se puede resolver en uno o dos años».

 

Fuente: eleconomista.es