El mercado de divisas tuvo una semana intensa y con alta volatilidad. El miércoles el dólar se aprestaba a desplomarse pero tuvo una gran reversión los días siguientes, que dada la magnitud parece aún tener camino para seguir. El apetito por el riesgo podría debilitarlo en los próximos días.

 Tanto el EUR/USD como el GBP/USD no lograron superar resistencias claves y cerraron con pérdidas la semana, en mínimos en varios días. La recuperación del viernes fue leve en comparación con las caídas experimentadas desde la sesión americana del miércoles hasta el reporte de nóminas no agrícolas de EE.UU.

 La tendencia de corto plazo no está clara en ninguno de ambos pares y se han alejado significativamente de los niveles clave. Serán importantes los próximos días para ver si se trató de una corrección significativa o del comienzo de una recuperación más sostenida del dólar.

 Un análisis parecido se puede aplicar tanto al AUD/USD como al NZD/USD. Ambos también retrocedieron con fuerza y quebraron soportes importantes. Pero la diferencia es que estos cruces terminaron la semana de todas formas en positivo y el viernes, se recuperaron tras una gran caída. Los cruces de las monedas ligadas a commodities terminaron mostrando más fuerza que los europeos.

 La dirección de estos cruces para la próxima semana, si siguen las buenas noticias globales podrían recibir aire y seguir avanzando pero para ello necesitarán que además las bolsas sigan trepando. No habrá reportes de los más movedores desde Australia y Nueva Zelanda por lo que la evolución se encamina a depender bastante del apetito global por el riesgo.

 La próxima semana habrá varios reportes de China, que de resultar optimistas podrían impulsar al kiwi y el aussie. La historia del dólar de Canadá va por otro lado. El viernes se conoció un excelente reporte de empleo en el país americano, que le dio impulso. Venía siendo de las monedas más débiles pero tras los datos remontó.

 Las minutas de la Reserva Federal le dieron algo de fuerza al dólar, pero podría reducirse en los próximos días, si es que se toma nota de que en el fondo no ha cambiado el panorama en comparación con lo que sucedía antes de las minutas, que parecieron alivianar el mensaje que da la FED en los comunicados y en sus acciones.

 El yen siguió cuesta abajo y cerró otra semana con considerables caídas (el USD/JPY llegó a máximos desde julio de 2010). Pasado el informe de empleo y las minutas del FED, la divisa japonesa podría tener un panorama más favorable en la próxima semana, ya sea para realizar una corrección como para ponerle un freno a la caída, al menos temporalmente hasta que se avecine el próximo encuentro del Banco de Japón. De todas formas la tendencia sigue siendo para una depreciación mayor.

 Lo que quedó del viernes:

  • El índice PMI de servicios del Reino Unido se contrajo con fuerza al nivel más bajo desde abril de 2009 (se situó en 48,9 mientas que se esperaba en 49,7).
  •  En el Reino Unido comenzó a debatirse si logrará mantener en el 2013 la máxima calificación crediticia y si ingresará o no en la tercera recesión en menos de cinco años.
  •  Las ventas minoristas en Alemania se incrementaron 1,2% en noviembre superando las expectativas de una suba del 0,8%.
  •  En la Eurozona la inflación se mantuvo en 2,2% anual mientras que el PMI fue revisado a la baja a 47,2 desde 47,3. Por onceavo mes consecutivo se mantuvo por debajo de 50, lo que indica contracción. En el reporte se indicó que hay algunas señales de recuperación.
  •  El reporte de empleo de Canadá indicó que se crearon 39,000 empleos en diciembre. Una señal importante de crecimiento del mercado laboral, comparable con tasas de crecimiento económico vigoroso. Para tener una idea, Michael McKee, periodista de Bloomberg, afirmó que dicho número sería equivalente a unas nóminas no agrícolas en EE.UU. de 400.000.
  •  Datos positivos en EE.UU.: El reporte de empleo mostró datos que en general resultaron positivos y levemente mejores a los esperados. Las nóminas no agrícolas crecieron en 155.000 y la tasa de desempleo se incrementó desde 7,7% a 7,8% (aunque la del pasado mes fue revisada por lo que se podría concluir que se mantuvo estable). Los datos de horas trabajadas y de ingresos no decepcionaron. Los pedidos a fábrica no registraron modificación mientras que el ISM manufacturero subió más de lo esperado.
  •  La suba en la tasa de desempleo estuvo asociada a factores positivos, ya que mostraron que más gente estaba buscando trabajo, algo que ocurre cuando hay una mejor percepción del entorno económico.