Las minutas de los encuentros del FOMC muestran que hay varias discusiones en torno a la efectividad del nuevo anuncio de compras de títulos, pero a la hora de votar, solamente hubo una oposición. ¿Por qué no surgen más opositores y por qué la FED está tan obsesionada con esto?

 La FED posiblemente sea uno de los últimos bancos en comenzar a retirar los estímulos, incluso en el marco de una recuperación vigoroso siempre y cuando la inflación no se dispare. Las compras podrían seguir para evitar una suba brusca en la tasa de los títulos del tesoro.

 Pero además hay una razón histórico muy importante para comprender porque Bernanke sigue mostrándose claramente dovish (preocupado más por el crecimiento que por la inflación) y porque impulsó el cambio en el lenguaje del FOMC, buscando asegurar que los estímulos y las tasas bajas continúen.

 La razón histórica tiene que ver con evitar lo que ocurrió en Japón hacia fines del siglo pasado y tal vez con lo que hizo la FED durante la gran depresión. En Japón parte de la culpa del bajo crecimiento y la deflación que tuvo a lugar durante la década del 90, se la atribuyen a las medidas aplicadas por el banco central. Si bien estímulo a la economía, la crítica es que no lo hizo de una manera más fuerte.

 En el caso de la FED, durante la crisis del 30′, se le atribuyó que mantuvo una política restrictiva innecesariamente y que la recesión ocurrida durante 1937 – 1938 fue ocasionada en parte por medidas restrictivas aplicadas por el banco central (en coincidencia con un intento de equilibrar el presupuesto gubernamental).

 Las profundidad de las medidas aplicadas durante la crisis financiera del 2008 tienen como correlato evitar la gran depresión del 30. En esta misma línea van las medidas actuales, que además tienen la intención de no llevar al a economía a una recesión por comenzar a retirar estímulos rápidamente y en momentos innecesarios.

 Es por ello, que hasta que la inflación efectivamente no sea más alta (y con origen en factores internos y no en una suba temporal del petróleo), la FED tiene motivos históricos para evitar comenzar a implementar la estrategia de salida.

 Además es de esperar, que manteniéndose el liderazgo de Bernanke, cualquier salida sea gradual y pre-anunciada (y que efectivamente llegue en algún momento: en 2013 se cumplirá el quinto aniversario de los peores momentos de la crisis financiera).