La economía de la zona euro volvió a entrar en recesión después de sufrir una contracción del PIB del 0,6% entre enero y marzo, tras la caída del 0,7% del último trimestre de 2020, como consecuencia del impacto de las medidas para frenar la tercera ola de la pandemia en mucho países. El despliegue de las vacunas debería facilitar el despegue de la economía para el segundo trimestre, junto a la llegada de las ayudas de Bruselas. El gran golpe lo ha dado el hundimiento de la economía alemana.

El dicho dice que cuando EEUU estornuda el mundo se constipa. Pues en la economía europea pasa lo mismo con Alemania, la primera potencia de la zona euro. Según Eurostat, la economía alemana se contrajo un 1,7% intertrimestral a principios de año. En el último trimestre de 2020, la economía esquivó por sorpresa una nueva caída, creciendo un 0,5%. Pero las nuevas restricciones en el país y en su entorno ha devuelto al país a tasas de crecimiento negativas, arrastrando a toda la zona.

Alemania ha sido el segundo país de la zona euro que registra una mayor caída en el trimestre del PIB, solo por detrás de Portugal (-3,3%). Y supone prácticamente, triplicar la caída de toda la zona euro. El PIB del euro retrocedió un 0,6%, confirmando la temida doble recesión.

Por Alemania ha pasado la tormenta perfecta, además de la pandemia. Un clima devastador para algunos sectores, como la construcción; problemas en las cadenas de suministro mundiales, agudizados por la crisis del Canal de Suez, terminal para una economía exportadora como la germana y el fin del recorte del IVA han hundido el PIB alemán.

La sorpresa positiva ha sido Francia. La segunda economía de la zona euro ha sido de las pocas que se han mantenido en pie en el primer trimestre, junto a Bélgica y Finlandia. La explicación es que ha habido un repunte del gasto de los consumidores al coincidir con restricciones menos exigentes en el período, aunque ahora ha vuelto a retomar línea dura.

Todas las esperanzas están en las vacunas para poder abrir de manera segura las economías para que se ponga en marcha el turismo y funcione con normalidad el sector servicios. Según los datos de PMI, uno de los primeros indicadores adelantados, ya indicaban que en marzo, coincidiendo con el relajamiento de las restricciones en algunos países, el PIB de la zona euro había vuelto al crecimiento, o por lo menos la actividad estaba en fase de expansión.

Fuente: eleconomista.es