El euro alcanzó máximos en una semana al subir hasta 1,3118 durante la sesión europea, pero por ahora no ha podido estabilizarse por encima de 1,31. El cierre diario por encima de este nivel abriría la puertas para un ascenso mayor en el mediano plazo, en línea con la tendencia dominante.

Del análisis del gráfico de día también se puede apreciar que un nuevo fracaso en subir por encima de 1,31 podría abrir las puertas a un descenso mayor y alertar de la formación de un posible doble techo en el corto plazo. Por ahora de todas formas, este escenario está lejos de materializarse y las probabilidades favorecen un quiebre significativo al alza de 1,31. Por encima las resistencias se ubican en 1,3140 y luego 1,3170.

De cara al comienzo de la sesión americana, de sostenerse por encima de 1,3080 el euro mantendrá cierto viento a favor, mientras que un regreso por debajo le pondría presión y podrían enviarlo a probar los mínimos del día que se ubican en 1,3065. Por debajo los soportes se localizan en 1,3030 y 1,3015.