La paridad cayó en el día de ayer a niveles no vistos en 9 meses como consecuencia del pesimismo del Banco de Inglaterra (BoE) ante los efectos del Brexit sobre la economía. La rebaja de las previsiones de crecimiento económico y sueldos asestó un fuerte golpe para la divisa británica, única variable que ha dado acuse de recibo del resultado del referéndum de junio del pasado año.
Posteriormente se conocieron las palabras de Mark Carney, quien declaró que la «incertidumbre» ante el divorcio comunitario pesa ya en inversión empresarial y salarios, llevó la equivalencia de la libra en relación al euro al 1,106, a pesar de que había abierto la jornada en 1,2.
Ciertamente el cable ha respetado una importante zona de resistencia cercana a 1,3270/1,3300, que entre otros argumentos chartistas se ubica la zona del margen superior del canal alcista, que guía el movimiento en sesión diaria.
En estos momentos se puede visualizar al par cotizando en rango tras la caída de ayer, con señales de una probable continuación a la baja en caso de romper el soporte en 1,3100. En sesión horaria quebraría una bandera invertida, dando fuerza a un movimiento bajista mayor con siguientes niveles de detención en 1,3060, y 1,2990.