La libra cerró la pasada semana sin grandes cambios contra el dólar pero dando una señales de debilidad tras haber quebrado una línea alcista de corto plazo y luego de retroceder desde máximos en cinco semanas.


 El GBP/USD tocó fondo el viernes en 1,6009 pero luego logró recuperarse levemente. En el comienzo de esta semana la moneda británica está prolongando la recuperación.


 El par está cotizando entre dos zonas de retroceso de Fibonacci (23,6 y 38,2) del rally alcista que se dio desde mediados de noviembre hasta el martes pasado. De consolidarse por sobre 1,6060 podemos esperar una suba hacia 1,6080/90 donde la resistencia debería de intensificarse. De trepar y sostenerse por encima, entonces el dólar comenzaría a perder momento, aunque para que la libra vuelva a tener el sesgo alcista en el corto plazo, es necesario el quiebre de 1,6140 (que no parece probable de ocurrir en las próximas horas).

 Hacia la baja, de alcanzar niveles por debajo de 1,6000 y consolidarse, el dólar debería de extender las ganancias. El primer objetivo se ubica en 1,5980 y de seguir 1,5955. Sin embargo, parece poco probable que se alcancen estos niveles durante la jornada del lunes.