Las ventas del comercio minorista del mes de abril en Reino Unido crecieron de forma sorprendente un 2,3%, superando expectativas. El número publicado impacta en el precio de la libra esterlina, llevándola a máximos de septiembre del año pasado frente al dólar, superando los 1,30 dólares, y despejando transitoriamente los temores sobre la economía británica de una caída del consumo por el aumento de la inflación.
El incremento se situó en 2,3% frente a la caída de marzo del 1,4%, situándose la tasa anual en el 4%. El consenso del mercado esperaba un incremento del 1,1%. Durante el primer trimestre, las ventas minoristas habían caído por primera vez en siete años. Las previsiones del Banco de Inglaterra auguran que finalice el año en el 3%., siendo el propio gobernador Mark Carney quien ha comunicado en varias oportunidades que será un año duro para los consumidores.
En gráficos diarios se puede apreciar al par cotizando sobre el margen superior del canal alcista que guiaba el movimiento con señales vigentes de continuación en tendencia alcista. Sin embargo, en 4 horas se puede ver sobre compra, y señales de agotamiento que indican posible detención y lateralización del recorrido. Las resistencias estarán en 1,3100, y 1,3150, mientras que los soportes serán 1,3020, y 1,2970.