Informe de panorama

En el mercado de divisas, la baja volatilidad continúa siendo de las protagonistas principales. Junio va camino a terminar sin grandes cambios pese a que hubo tela para cortar. Al paso que va el mercado, la primera semana de julio, puede llegar a ser la única y la más importante de ese mes.

El EUR/USD se mantiene con una tendencia bajista, pero sin poder quebrar 1.3500 y luego de las decisiones del Banco Central Europeo subió, pero no pudo regresar por encima de 1.3700. La salida de este rango debería de mostrar cierta continuidad pero en el ambiente actual hay limitaciones por todos lados.

El recorrido en el GBP/USD sigue apuntando al alza, aunque con los riesgos de correcciones bajistas significativas. El primer intento por encima de 1,70 por ahora no fue muy convincente. En caso de volver y sostenerse podríamos ver más subas, sobre todo si los números en el Reino Unido siguen mostrando bien a la economía y si el Banco de Inglaterra no sorprenden.

El USD/JPY es otro de los pares afectados por la baja volatilidad. Hacia la baja, parece difícil encontrarlo por debajo de 100,00 por lo que habría que apuntar al alza, pero cuando todos los analistas miran para el mismo lado surgen las sorpresas. En el corto plazo, podríamos esperar una caída hacia 100,00 para ver un rebote alcista de magnitud que lleve finalmente al cruce a quebrar 102,70 primero y luego 104,00.

Las monedas ligadas a commodities siguen recuperando terreno contra el dólar, en la base de cierta debilidad del billete verde y en parte por la suba de las acciones y el relativo buen ánimo global. La situación actual se parece a la vivida años atrás cuando mientras las acciones subían, también lo hacían los títulos de Estados Unidos, que se mantienen con fuerza, pese a que se viene el fin del programa de compras de la Reserva Federal.