Los otros índices que mueven los mercados

By on 29 mayo, 2017

 

Algunos índices como el Vix, la revisión de estimaciones de beneficios o las diferencias entre ratios de compra y venta aportan información valiosa respecto a la tendencia que seguirán las bolsas a corto plazo.

Anticiparse a la tendencia que seguir√° la bolsa es el objetivo que persigue todo inversor en busca de obtener unas jugosas rentabilidades a su ahorro. Para averiguar cu√°l ser√° el rumbo que tomar√° la renta variable se abre todo un abanico de indicadores que se pueden dividir en dos grandes tipolog√≠as. Adem√°s del an√°lisis t√©cnico, los inversores pueden detectar giros en el mercado a partir de algunos √≠ndices que se prodigan con menos frecuencia que el manido Producto Interior Bruto, que mide la evoluci√≥n de la producci√≥n de bienes y servicios en un pa√≠s. Uno de estos selectivos que conviene seguir de cerca es el PMI, elaborado por la consultora alemana Markit, que se realiza mediante encuestas a gestores de compa√Ī√≠as sobre cuestiones como evoluci√≥n de pedidos o de contrataci√≥n en la empresa. Este √≠ndice, a su vez, se desglosa en dos sectores: el manufacturero y el sector servicios, y aquellos datos superiores a 50 indican expansi√≥n y los inferiores, contracci√≥n. Los √ļltimos datos a uno y otro lado del Atl√°ntico auguran buenos tiempos. Su hom√≥logo en Estados Unidos, el ISM manufacturero, se consolida en los 54,8 puntos, mientras que el no manufacturero se sit√ļa en los 57,5 puntos y encadena 88 meses consecutivos de expansi√≥n, situaci√≥n similar a la del Viejo Continente. El PMI manufacturero y de servicios de la zona euro escalaron en abril hasta los 56,7 y 56,4 puntos, su mayor crecimiento en seis a√Īos. V√≠ctor Alvargonz√°lez, estratega de inversiones, se√Īala que tambi√©n conviene seguir de cerca la evoluci√≥n de los √≠ndices de inversi√≥n empresarial. La raz√≥n se encuentra en que las compa√Ī√≠as invierten, fundamentalmente, cuando tienen confianza en la situaci√≥n econ√≥mica y el empuje del consumo de los hogares. En este sentido, buena parte de las expectativas que tienen las compa√Ī√≠as de encontrar salida a su producci√≥n se encuentran ligadas a la confianza de los consumidores. Cuando esta es elevada -como actualmente, ya que en la zona euro se sit√ļa en m√°ximos de 2011-, los hogares se muestran optimistas sobre la evoluci√≥n de la econom√≠a y elevan su consumo ante la previsi√≥n de estabilidad en el entorno laboral.

El ‘√≠ndice del miedo’, en m√≠nimos: ¬Ņexceso de complacencia?

En cuanto a indicadores burs√°tiles, los analistas se√Īalan seguir de cerca a indicadores como el VIX, que elabora la Bolsa de Chicago y que mide la volatilidad impl√≠cita de las √≥rdenes de compra y venta en el S&P 500 a un mes. Lukas Daalder, director de Robeco Investment Solutions, pone el foco en un patr√≥n: “Siempre que sube por encima de 40, el retorno a 12 meses es normalmente de doble d√≠gito. Dado que el VIX alcanza su pico cada vez que el mercado colapsa, es b√°sicamente un indicador contrarian”. En este caso, el √≠ndice ha repuntado desde los 9,77 puntos de comienzos de mayo, m√≠nimos de 24 a√Īos, hasta el entorno de los 12 puntos que ronda actualmente, aunque todav√≠a se encuentra un 40 por ciento por debajo de su media hist√≥rica. Los expertos coinciden al destacar que unos niveles extremadamente bajos denotan un exceso de complacencia por parte de los inversores y que, adem√°s, la evidencia hist√≥rica lo vincula con menores retornos. El llamado √≠ndice del miedo cuenta con hermanos en este lado del Atl√°ntico: el VStoxx y el VDax, que rondan entre los 15 y los 17 puntos, lo que representa un descuento del 40 y el 25 por ciento respecto a la d√©cada.

Rose Marie Boudeguer se√Īala otro indicador como la ratio put/call. Este indicador, tambi√©n elaborado por la instituci√≥n de Illinois, mide el total de opciones de venta en el mercado americano y las divide entre las de compra. De este modo, todo dato inferior a 1 representa un sentimiento alcista por parte de los inversores. Boudeguer justifica la importancia de poner el foco en esta ratio “para ver si los inversores est√°n muy pesimistas y es tiempo de comprar, o muy optimistas y es tiempo de vender; marca momentos de entrada o de salida”. En la actualidad, la proporci√≥n entre ventas y compras se sit√ļa en 0,62, un 6 por ciento por debajo de la media de la d√©cada.

Al igual que existen encuestas para calibrar la confianza de hogares y empresas, la Asociaci√≥n Americana de Inversores Individuales tambi√©n elabora la suya entre sus miembros para conocer sus perspectivas para la renta variable a corto plazo. El porcentaje de expertos consultados que se muestran optimistas sobre la evoluci√≥n de la bolsa americana ha descendido hasta el 23,9 por ciento, su nivel m√°s bajo desde la victoria de Trump. De hecho, este porcentaje es ya casi 10 puntos inferior al de osos, aquellos que ven nubarrones en el camino de las bolsas. Sin embargo, al igual que sucede con el Vix, la interpretaci√≥n de los analistas es la contraria de la que se podr√≠a obtener a simple vista. Como se√Īala Daalder, “siempre que el sentimiento es demasiado positivo significa que no quedan compradores” y, de hecho, hist√≥ricamente los mejores comportamientos del mercado americano han venido despu√©s de escenarios en los que los pesimistas superaban en n√ļmero a los optimistas.

Otro indicador que se ha utilizado como term√≥metro del comercio internacional es el √ćndice B√°ltico, que se realiza a partir de la encuesta a administradores de cargueros de mercanc√≠as de los principales puertos del mundo sobre las tarifas que aplican a sus clientes por el transporte de mercanc√≠as por v√≠a mar√≠tima. Al entenderse que la oferta de buques sufre pocas variaciones por el dilatado periodo de tiempo necesario para llevar a cabo su construcci√≥n, algunos analistas entienden que toda variaci√≥n en las tarifas se entiende por la v√≠a de la demanda. Esto es, un repunte en los intercambios comerciales de commodities, que anticipan unos altos niveles de producci√≥n y, por tanto, un mayor crecimiento econ√≥mico. De hecho, en los apenas seis meses que transcurrieron entre mayo y noviembre de 2008, en pleno estallido de la crisis de las subprime, el √≠ndice se desplom√≥ un 94 por ciento. Actualmente, ronda los 956 puntos, pr√°cticamente los niveles a los que comenz√≥ el a√Īo y un 20 por ciento por debajo de sus niveles previos a las devaluaciones en China en verano de 2015.

La hamburguesa como termómetro de las divisas

Para guiar la inversi√≥n en divisas o para detectar cu√°l ser√° el signo del efecto divisa, los inversores tambi√©n cuentan con la ayuda del Big Mac Index, elaborado por The Economist, y que recoge cu√°l ser√≠a el precio en d√≥lares del famoso men√ļ de McDonald’s a lo largo del mundo. En Estados Unidos, su precio ronda los 5 d√≥lares, por lo que si en otros pa√≠ses, al cambio actual, el men√ļ tiene un coste menor, vendr√≠a a significar que la divisa local se encuentra infravalorada y, de superarlo, sugerir√≠a que estar√≠a sobrevalorada. Detr√°s de ello se encuentra la teor√≠a del arbitraje del mercado de divisas, seg√ļn la cual, estas brechas animar√≠an a empresarios a comprar en un territorio con divisa infravalorada para vender en otra sobrevalorada, de modo que si todo el mundo lo hiciese, supondr√≠a una presi√≥n al alza sobre esa divisa infravalorada, que se revalorizar√≠a hasta hacer desaparecer tal oportunidad.

Por: JAVIER GARC√ćA CASCO

Fuente: eleconomista.es

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