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El Reino Unido ha decidido renunciar a la presidencia de turno del Consejo Europeo del año próximo, tras la victoria a favor de la salida británica de la Unión Europea (UE) en el referéndum de junio, ha informado este miércoles la residencia de Downing Street.

La primera ministra británica, Theresa May, informó al presidente del consejo, Donald Tusk, sobre su decisión en una comunicación telefónica que ambos mantuvieron este martes. Así, Theresa May ha renunciado a ejercer la presidencia de turno de la Unión Europea que le correspondía asumir al país en la segunda mitad de 2017.

«La primera ministra ha sugerido que Reino Unido debe renunciar a su presidencia rotatoria del Consejo, actualmente prevista para la segunda mitad de 2017, teniendo en cuenta que priorizaremos las negociaciones para abandonar la Unión Europea», ha explicado una portavoz del Ejecutivo de May.

«Los Estados miembros discutirán y decidirán ahora quien sustituirá a Reino Unido el año que viene», ha precisado. Los embajadores permanentes ante la UE de los Estados miembros mantendrán una discusión este mismo miércoles al respecto, ha confirmado.

Ante los rumores de que Reino Unido cedería su presidencia tras el Brexit, algo que se ha confirmado ahora, se ha especulado hasta ahora con que Malta prorrogaría su presidencia de turno -que asumirá en el primer semestre de 2017- o bien la asumiría el siguiente país al que le tocaba, después de Reino Unido, es decir, Estonia o incluso que la compartan Malta y Estonia.

El Gobierno belga, quien ejerció su última presidencia de la UE en el segundo semestre de 2010, justo después de España, ha manifestado su disponibilidad a asumir el turno de Reino Unido.

La primera ministra británica explicó que el Gobierno británico necesita «preparar cuidadosamente las negociaciones para abandonar la UE antes de activar el artículo 50» del Tratado de Lisboa para iniciar el proceso de divorcio, ha explicado la portavoz de May.

«Donald Tusk ha garantizado a la primera ministra que ayudará a hacer que este proceso ocurra de la forma más tranquila como sea posible», ha precisado su portavoz.

Los Gobiernos europeos han pedido a Reino Unido que active lo antes posible el artículo 50 para iniciar el proceso de divorcio, a partir del cual habrá un plazo de dos años para negociar la salida del país del bloque y han dejado claro en numerosas ocasiones que no habrá negociación posible sobre el futuro de las relaciones entre ambas partes si Londres no activa antes el proceso de divorcio.

Fuente: eleconomista.es