• Yellen ha destacado los riesgos de retrasar demasiado la subida de tipos

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Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, ha destacado en su discurso en el Congreso de EEUU, que sería apropiado ver una subida de tipos relativamente pronto, si los próximos datos económicos que vayan saliendo a la luz muestran nuevas evidencias de progreso.

Aunque el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por sus siglas en inglés) y la propia Yellen han hablado en varias ocasiones de la cercanía de ese incremento de los tipos, en este discurso, la presidenta se ha mostrado mucho más sería con el posible endurecimiento de la política monetaria.

Yellen ha alertado incluso de los riesgos de retrasar la subida de tipos: «Si el FOMC retrasa la subida de tipos demasiado tiempo, podría verse obligado a terminar ajustando la política monetaria de forma abrupta para evitar que la economía supere los objetivos marcados por el Comité a largo plazo».

En la actualidad, los tipos de interés están en el rango objetivo del 0,25 y el 0,5%, desde que en diciembre de 2015 se implementase el primer incremento de los tipos años. Ahora, parece cada vez más evidente que el próximo movimiento de fichas se producirá este diciembre, entre los días 13 y 14, cuando se reúne de nuevo el Comité Federal de Mercado Abierto.

Una Yellen ‘desconocida’

Además, Yellen ha insistido en este punto recalcando que «por otra parte, mantener las tasas de los fondos federales a su nivel actual durante demasiado tiempo, también podría alentar la toma de riesgos excesivos y, en última instancia, socavar la estabilidad financiera».

De este modo, Yellen ha mostrado su lado más ‘duro’ (hawkish) y favorable a un endurecimiento de la política monetaria. La presidente de la Reserva Federal suele dedicar más tiempo en los discursos a argumentar los efectos positivos de mantener los tipos bajos y permitir que la economía crezca lo máximo posible, algo que no ha ocurrido en este ocasión. Este discurso deja entrever que la subida de tipos está a la vuelta de la esquina.

Fuente: eleconomista.es