Así como antes, la política la dictaba la economía, por estos meses, lo que ocurra en Washington también ejercerá su influencia. Nuevamente el riesgo de la “autodestrucción” económica, gentileza de los políticos regresa a EE.UU. Tanto desde un partido como desde el otro, contribuyen a generar incertidumbre.

No acordar o ya los efectos que se van generando constituyen “errores no forzados” por utilizar un término del tenis. Es decir que se generan problemas económicos por cuestiones políticas totalmente evitables y que en nada tienen que ver con el ciclo económico.

DE y la economiaEn un país, acostumbrado a los buenos tiempos, en donde desde hace cinco años que los ingresos prácticamente no aumentan y que tiene una recuperación económica que no es la deseada, poner palos en la rueda sin necesidad parece ser una estupidez, y más cercano a países subdesarrollados.

No es la primera vez que esto ocurre en EE.UU. y posiblemente no sea la última. Los funcionarios que actúan en las cuestiones económicas van aprendiendo de los errores y buscan no volverlos a cometer (en la mayoría de los países) pero los políticos parecen no aprender (en creo casi todos los países).

Ocurra un default o no, vuelva a abrir el gobierno o no, es una cuestión ya de segundo plano bajo este análisis, ya que el daño y la pérdida de tiempo ya fue ocasionado. Si bien se puede agravar, a la larga es de esperar que en algún momento el gobierno vuelva a abrir y que el Tesoro de EE.UU. nunca deje a un acreedor sin su debido pago (aunque se demore en hacerlo). Pero esto no debería ser utilizado para generar problemas en el corto plazo.

Los “errores no forzados” en Washington pueden haber sido la razón determinante por la que la Reserva Federal no haya anunciado un recorte en el programa de compra de títulos públicos en el encuentro en septiembre. En el próximo tal vez siga influenciando sobre la FED lo que pase o no en Washington.

Generalmente los legisladores republicanos son quienes en cierta forma hacen las preguntas más acusadoras a Ben Bernanke cuando este da testimonio en el Congreso. Luego son los que más hacen para que el pedal sobre los estímulos monetarios siga a toda velocidad.

Hasta que Washington no traiga de regreso a la normalidad, no habría que esperar novedades desde la FED.