El último día completo de operaciones del 2012 no dejó mucho para analizar. En el mercado de divisas la libra fue la moneda de mejor rendimiento mientas que el resto de los cruces no terminaron grandes cambios. El yen marcó nuevos mínimos en meses aunque luego recuperó terreno.

La mayor actividad se dio durante al sesión europea, ya que antes y durante la americana el mercado de divisas permaneció en clama, salvo por el yen. La divisa japonesa fiel a su costumbre de los últimos días marcó nuevos mínimos para luego finalmente recuperar terreno, dando algunas señales de potencial recuperación.

 El yen fue lejos la peor moneda de la semana y mostró pérdidas en todos los cruces teniendo el cierre más bajo en años. La debilidad ocasionada por el cambio de autoridades y los planes de estas siguen presionando a la baja a la moneda.

 El dólar no tuvo grandes cambios y cerró la semana también sin grades variaciones con respecto a donde cotizaba siete días atrás.

 Las principales bolsas del mundo terminaron con resultados semanales negativos, en un ambiente que no fue festivo en los mercados. La principal razón: la incertidumbre en torno al precipicio fiscal en los Estados Unidos. Este tema aún no está resuelto y la fecha límite ya esta cerca. La única bolsa que fue la gran excepción fue la de Japón que se disparó tras los resultados de las elecciones, las medidas del banco de Japón y la caída en la cotización del yen.

 Las monedas ligadas a commodities cerraron con moderadas pérdidas presionadas por el cambio en el humor. Tanto al AUD/USD como el NZD/USD se siguen alejando de los máximos del mes y de zonas claves de resistencia. La perspectiva de corto plazo comienza a mostrarse bajista, aunque en los últimos dos días lograron resistir por encima de los mínimos (que aún siguen bajo presión).

 Las negociaciones por los temas fiscales dominarán el fin de semana. El no acuerdo podría impulsar la aversión al riesgo y con ello al dólar; aunque la potencial suba del dólar chocará con el hecho de que se trata de un problema interno de EE.UU. y que tras eso, tal vez la Reserva Federal aumenté el ritmo de compras de títulos públicos. Estos dos últimos factores son negativos para el dólar.

 Una de las malas señales que dejó la semana fue el aumento en el indicador de volatilidad. Cada vez que este sube, no se da por buenas noticias, sino que suele estar acompañado de importantes caídas en las bolsas.

 La libra fue de las de mejor rendimiento el viernes y logró recuperar terreno perdido. El EUR/GBP tuvo la primera caída en días, mientras que el GBP/USD logró cerrar la semana por encima de 1,6150.

 La semana que terminó dejó en el podio de los rendimientos al euro, el dólar y el franco suizo y en el fondo al yen. Removiendo los recorridos de la divisa japonesa no hubo grandes cambios.

 Es posible que nuevamente tengamos gaps de apertura. La falta de volumen y los feriados chocarán contra las especulaciones en torno al debate fiscal y a datos de China. El fin de semana habrá novedades y estas pesarán desde el comienzo.

 Lo que dejó el viernes…

 Datos mixtos en Japón: la tasa de desempleo se redujo de 4,2% a 4,1%; la producción industrial cayó más de lo esperado en noviembre al registrar un descenso del 1,7% mientras que los precios minoristas se mantuvieron en la senda de la deflación como era esperado.

 El principal índice de la bolsa de Tokio terminó en máximos en 21 meses y con una ganancia del 22% (el mejor año desde el 2005).

 Se supo que el Banco Central Europeo no logró esterilizar (es decir remover euros del mercado) el monto que tenía previsto, que era equivalente al total de los títulos públicos que tiene en su cartera comprados bajo el ex programa de compra de títulos (SMP). Esto puede ser una noticia importante pero la baja repercusión y la época del año indicarían que se trató de un suceso excepcional y que no se repetirá.

 Italia no tuvo problemas en colocar bonos en el mercado, pero tuvo que pagar un costo marginalmente superior a de las colocaciones anteriores. Esto no es ningún indicio de tensiones en los mercados de bonos.

 El índice de la bolsa de Alemania (DAX) cerró el año con una pérdida del 0,6% el viernes, pero esto no evitó que tenga la mayor ganancia anual desde el 2003 (el lunes no habrá operaciones en Alemania) al subir 30%.

 El crecimiento del PBI de Francia durante el tercer trimestre fue revisado a la baja. La lectura anterior indicaba un crecimiento del 0,2% que fue corregido a 0,1%.

 Buenos datos de EE.UU.: el índice PMI de la región de Chicago avanzó a un ritmo mayor al esperado en diciembre; aunque tuvo detalles no positivos como ser la caída a mínimos en tres años del indicador de empleo y el de bienes de capital en mínimos en casi tres años. La venta de viviendas pendientes en EE.UU. alcanzó el mayor nivel desde abril de 2010. Otra buena señal de que avanza la recuperación del mercado inmobiliario, pese al “abismo fiscal”.